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«Shut UP»

«Shut UP»

Caracas.- A veces pienso que existimos en una sociedad llena de contradicciones, misma que a medida que avanza va poniendo en duda los pilares estructurales sobre los que se desarrollo y se volvió funcional.


Es muy triste mi siguiente línea, pero poco a poco voy normalizando el hecho de que la censura y los ataques sistemáticos a la libertad de expresión sean continuos. ¿Y es que como no van a serlo? Si hay una parte de esa misma sociedad que considera la censura como algo valido y hasta con ciertos fines utilitarios.


Cada vez es más común ver que muchos “Defensores” de dicha libertad sostienen la cruzada hasta que es alguien que no les gusta el censurado, siendo allí donde su posición cambia y comienzan a usar justificaciones absurdas para legitimar a estados o turbas de Twitter con el fin de cerrarle la boca a una persona.
No se que tan eficaz ha sido preguntarme por la ética de los individuos, pues ese fin utilitario puede volverse en su contra más adelante…


Cosa que parece que no ven al momento de dejarse llevar por las pasiones y apoyar una turba con matrices tan subjetivas que muchas veces suelen contradecirse entre opinión y opinión, siendo el único acuerdo el atacar a la victima de esta censura social que se produce desde miles de individuos con moralidad y facultades dudosas para emitir juicios de valor.


Es justamente esa visión alejada de la responsabilidad que implica intentar silenciar a alguien, la que sesga un argumento y no te permite ver que tus opiniones son utilizadas como excusa para que estados como la tiranía chavista, censuren, persigan e intenten silenciar a cada persona, esgrimiéndose como guardianes autonombrados de lo ¨políticamente correcto¨ y legislando sobre tópicos que de fondo tienen argumentos liberticidas y que otorgan controles absurdos al estado sobre ese derecho a expresarnos libremente.


De esta forma, no es para nada sorprendente que recientemente viéramos comediantes censurados por cuestionamientos sesgados y juicios de valor propiciados por turbas que en su mayoría desconocían el tema que intentaban debatir, pero más allá de eso, lo realmente preocupante es como el chavismo se empodera de esos reclamos de ¨Responsabilidad comunicacional¨ para avanzar en contra de la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo.


Ya que desde el poder no solo salieron a intentar imputar delitos inexistentes a venezolanos que no residen en el país, sino que anunciaron nuevas legislaciones sobre la materia y una semana después, detenían, robaban y secuestraban a 4 periodistas, desapareciendo a dos de manera forzada y sin dejar claro cuales eran los delitos cometidos que justificarían las detenciones.


De la misma forma, ante el caso de los comediantes existía una parte importante de la sociedad que justificaba al Ministerio Publico, abogados intentando forzar la aceptación de una violación clara del derecho humano a la libertad, simplemente por estar indignado ante un caso que obedecía más a la polémica que a algún vínculo delictivo constatable.


La doble moral hace que cuando el vecino que te cae mal es censurado, todo es dicha y celebración, pero cuando la censura y la persecución de las palabras llega a tus puertas, va a existir un punto en que nadie va a poder manifestarse en contra de las violaciones a tus libertades propias.


Pues cabe acotar que esto no es exclusivo de dictaduras, tiranías o turbas de Twitter, empresas privadas de alto impacto también son promotoras de la censura paulatina, ya que muchas veces han sido criticados los filtros de Facebook y demás empresas del big data por censurar y bloquear individuos por el uso de palabras que generalmente tienen connotaciones que carecen de malicia, un ejemplo es el uso de la palabra ¨Negrito¨ de parte del futbolista Edison Cavani hacia uno de sus amigos cercanos y la reacción de la red social donde ejecuto el comentario.


Irónicamente mientras escribo estas líneas me encuentro baneado de Facebook por un comentario sarcástico que los filtros juzgaron como ¨promotor de odio¨. Pareciera entonces que el humor se volvió desechable a medida que las sociedades quisieron volverse más ¨políticamente correctas¨, por lo cual es la libertad de expresión, el humor, la libre opinión y pronto será la emisión de una palabra contraria aquel hecho que motive avances de la represión estatal disfrazada de justicia social contra tu persona.


Orwell estaría aterrorizado ante lo que presenciamos en nuestros días y honestamente lo entiendo y acompaño las advertencias que sus textos nos dejaron en forma de novelas.


Creo que mi paso por El Nacional y mi estadía en este medio me han enseñado el poder de la palabra, por eso les genera terror que esta se exprese libremente y por eso debemos defenderla a capa y espada, pues el día que el estado regule cada palabra en nombre de colectivos minoritarios, será el día donde hasta pronunciar con ligereza un adjetivo calificativo puede llevarte a una prisión.
Y a quien le parece chévere la censura, que comience por aplicársela a si mismo y entender que si algo no te gusta, no lo destruyes, lo dejas de consumir y punto.

Por: Christian Manrique

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